RECTOR

ÁNGELO PULGARÍN AGUDELO 

LA CERTEZA DE LA INCERTIDUMBRE

Busquemos como buscan los que aún no han encontrado y encontremos como encuentran los que aun han de buscar. Con estas palabras de San Agustín los saludo y les deseo un año lleno de esperanza, salud y confianza; los animo para que el 2021 esté lleno de frutos abundantes para sus familias y para la institución, avancemos juntos en la búsqueda constante de la sabiduría y de la excelencia.

Los seres humanos hemos estado acostumbrados a tener el aparente control de todo, del tiempo, de las situaciones, de las cosas y ahora esas certezas han desaparecido por completo y ha aflorado LA INCERTIDUMBRE.

No fuimos preparados para vivir con ella y a lo mejor pensamos que encontrarla es sumergirnos en un estado de caos o de fracaso, pero no es así, la incertidumbre que marcará el ritmo de nuestro caminar durante este año 2021, es una gran oportunidad para desarrollar la capacidad de explorar nuevas posibilidades, de ser creativos, de no acostumbrarnos a nada y de saber que siempre hay nuevas y mejores maneras de hacer las cosas.

Hablar de incertidumbre no es una profecía de la fatalidad, todo lo contrario, es abrirnos a la responsabilidad de caminar conscientemente, de cuidar el medio ambiente, de valorar y cuidar la familia; ella nos ubica frente a la realidad de lo efímero y transitorio que puede ser todo, nos convoca para aprovechar el tiempo y para ser responsables de nosotros y de los otros.

Como institución entramos en este año nuevo llenos de ilusión, lo asumimos como el AÑO DE LA INVESTIGACIÓN y será la incertidumbre la que nos ayude a desarrollar competencias investigativas. Ella nos impulsará a sorprendernos, a asombrarnos, a desconfiar de nuestras certezas, a modificar esquemas y a abrir nuevos caminos que conducen hacia horizontes más elevados. “Por muy alto que hayamos llegado el ideal está más allá”. San Agustín

Damos gracias a Dios porque en el año de la investigación, el Papa Francisco ha declarado para toda la iglesia el año de San José, él sí que supo vivir la incertidumbre lleno de esperanza, con actitud silenciosa y paciente, con creatividad renovada y espíritu de trabajo incansable; cultivemos esas cualidades en nuestros hogares y en nuestro estilo pedagógico, no dejemos que el pesimismo se apodere de nosotros, miremos hacia adelante con optimismo y confianza.

Que esta incertidumbre nos acerque más a Dios, Él es nuestra única seguridad. Con la Madre del Buen Consejo digámosle al Señor cada día: “Aquí está tu esclava, que se haga en mi según tu palabra”.

San José, fiel custodio de la sagrada familia, protégenos e intercede por nosotros.